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 La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)

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Kurama
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MensajeTema: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Sáb 25 Ago 2007, 8:20 pm

El verdadero comienzo


Capítulo 1
Un hermoso huevo amarillo se encontraba a un rincón de un pequeño lago, escondido entre algunos matorrales que crecían cerca del agua; y desde donde este se encontraba escondido se podía observar, la casa de un joven llamado Bill.
En la ruta 25 nunca se encontraban huevos de este tipo; pero este era un caso raro, ya que un ladrón de huevos, había robado a varios de estos de una guardería pokémon, pero éste había caído en este confortable sito.
El pokemón que se encontraba dentro de este huevo se encontraba un tanto asustado por la violencia con que había sido tratado aúna antes de nacer, por lo que se había jurado nunca después de nacer, volver a sentirse atrapado en ningún sitio como éste huevo, para poder así defenderse en caso de estar en peligro.

Capítulo 2
Era el anochecer y para este pequeño huevo la hora de nacer había llegado y un brillo lo envolvió dando a conocer al mundo que un nuevo ser llegaría a este mundo; en ese momento un gran cometa pasó por el cielo oscuro, como dándonos a conocer que grandes cosas pasarían con el nacimiento de este pokemón. El brillo aumentó y el huevo abrió y la forma ovalada dio paso a un bello Pichu, un pequeño pokemón eléctrico que aún no sabía el gran futuro que le aguardaba.
Pichu observó el cielo y el cometa aún no desaparecía del cielo nocturno, por lo cual observándolo, este pequeño pokémon pensó que nunca más estaría encerrado en un lugar como el huevo que apenas había dejado.
Recordó un sueño en el que él encerrado en ese pequeño espacio caía de la bolsa de una persona que con una gran R roja lo había separado de su madre de la cual solo recordó oír un pequeño susurro y esto lo hizo jurar siempre ser libre de este tipo de lugares.
Acercándose al brillo de la ventana del joven Bill se asomó y vio como éste joven muchacho fabricaba una extraña maquina y le decía a otro joven que por lo visto era uno de sus mejores amigos, que ésta maquina algún día sería utilizada para que los entrenadores guardaran a sus pokemón atrapados.
-Se que algún día podrán mandarme a mi computadora de alguna forma a sus pokémon, para guardarlos y como el profesor Oak lograré conocer varios pokémon de distintas regiones y podrán los entrenadores mandar por este medio sus preferidos- dijo Bill.
-Lo sé Bill y aunque viva lejos de aquí te ayudaré para que tu sueño sea realidad- dijo su amigo.
En ese momento pensó el pequeño Pichu pensó en lo extraño que eso le parecía y decidió conocer el mundo, esperando nunca estar en la posición de esos pokemón que tendrían que permanecer en una pequeña computadora.


Capítulo 3

El momento de partir había llegado, ya que permanecer en éste sitio por confortante que pareciera, no era la mejor idea y la primera idea de hambre y el deseo de aventura lo hizo caminar en busca de lo desconocido.
Una luz matinal, había dejado atrás a esa primera noche de vida y el instinto lo hizo caminar y acercarse a un puente que cruzaba un riachuelo, solo que antes de cruzarlo un pequeño Oddish lo hizo acercarse ya que no tenía experiencia y aún no sabía que otros pokemón le podían causar algún daño y este no se hizo esperar, puesto que al sentirse amenazado el Oddish disparó un ataque de polvo paralizador que no logró dar en el blanco, pero este pokemón sin experiencia disparó un impactrueno que realmente no lo había pensado utilizar, ya que como todos los pichu de esta edad, todavía no pudo controlar su ataque. Realmente el ataque no hizo nada al Oddish que por ser tipo planta no era afectado por ataques eléctricos, pero intervino un Bellsprout llamándoles la atención por pelear sin razón.

-Que no vez que este píchu no es del lugar y lo único que quiere es un poco de la fruta que llevas- dijo el Bellsprout a su amigo Oddish -Si, pero no se que hace por aquí, ya que nadie de su raza vive en este lugar y me sorprendió saliendo tan rápido- por lo que dirigiéndose a pichu los dos amigos le dieron una cordial invitación
–Somos una comunidad de pokémon tipo hierba que vivimos del otro lado del puente, junto a una caverna misteriosa- continuó Bellsprout –si quieres puedes comer con nosotros, a veces algún Abra aparece, pero estos pokemón son tan tímidos que desaparecen rápido aunque no les hagamos nada, pero nunca había visto uno de tu raza en este lugar; de donde vienes.
-Realmente, no lo sé, pero acabo de salir de mi pokehuevo y nací unos pasos más adelante, cerca de la casa de un joven llamado Bill- contestó
-Bill es un buen muchacho, todas las mañanas deja fruta y comida pokemón para nosotros y nos observa, pero nunca nos arremete, solo a veces vienen entrenadores por aquí buscando atraparnos para que seamos sus pokémon.
-¿Entrenadores, que es eso?- preguntó mientras comía una manzana pichu.
-Los entrenadores son personas que capturan pokémon en unas esferas llamadas pokébolas, después nos enseñan ataques y nos hacen pelear, para que adquiramos experiencia y lleguemos a ser los mejores en lo que llaman torneos pokémon.
-Yo nunca entraré en una de esas pokébolas, me he jurado nunca estar indefenso adentro de algo así-
-Entonces, si piensas así, aléjate siempre de los humanos para que no te puedan capturar- grito el Oddish masticando un gran pedazo de una galleta pokemón que había dejado Bill y soltando un poco de polvo de un mal olor como signo de sentirse satisfecho-
-Quiero conocer el mundo, y tener mis propias aventuras, tal vez algún día descubra mi origen- dijo pichu satisfecho de si mismo, con una mirada aventurera, pero el Oddish no se fijó y cayó al agua al tratar de robarle el bocado que tenía en las manos, a lo que pichu y Bellsprout solo sonrieron.

Después de comer la hora de partir había llegado y el Bellsprout amigablemente le dijo a pichu, -de este lado esta la cueva celeste, a la cual solo se puede acceder por el río, pero si cruzas el puente de la ruta 24 llegarás a ciudad Celeste, donde la gente es muy amigable, pero no dudarán de querer atraparte, por lo que debes tener mucho cuidado- continuó – si decides ir al este, encontrarás la ruta 4; hacia el sur la ruta 5, donde un viejo tiene una guardería pokémon, y hacia el este la ruta 9 te llevará al túnel roca, que no recomendamos por ser demasiado oscura.
-Gracias, nunca olvidaré su amabilidad e iré a donde me lleve mi corazón-
-Espero que realices todos tus sueños y tengas una vida feliz- dijeron el Bellsprout y el Oddish al unísono, mientras veían alejarse a nuestro pequeño héroe.

Capítulo 4
Nuestro héroe había tomado su decisión, la ruta 4 sería su destino, pasaría el Monte Moon y luego tomaría la ruta 3; pero antes, tendría que pasar por Ciudad Celeste…

El puente Celeste estaba tranquilo en este momento, pero empezaba a hacerse tarde cuando Pichu llegó al extremo final, a la entrada de Ciudad Celeste. Nuestro amigo pensó que habría mucha gente, pero no se encontró con nadie.
Un resplandor iluminaba el centro de la ciudad y una melodiosa voz entonaba un “cover” de una canción muy conocida de Pet Shop Boys.
Se trataba de una cantante nueva que tenía mucho éxito llamada Carolina que entonaba su versión de la canción Lemon Tree.
Pichu se acercó con cuidado por la parte trasera del escenario y nadie lo notó; por el alboroto y lo pequeño de su tamaño.
En un descanso de Carolina, dejó esta su micrófono en un asiento; desde lejos, Pichu se dio cuenta que no era el único pokemón que se encontraba a escondidas en ese sitio. Un Igglybuff se acercó al asiento y hábilmente robó el micrófono saliendo al escenario delante de la multitud, y abriendo grande su boca entonó una canción, pero lo único que logró, es que todos los que escuchaban, se durmieran.
Nuestro amigo despertó para darse cuenta que su rostro no era el de siempre, ya que al verse en uno de los espejos de la parte trasera del escenario, se dio cuenta de que estaba cubierto de dibujos con crayón.
Toda la gente aún dormía cuando nuestro amigo partió en dirección de Monte Moon, por lo que nadie notó su partida.
En la región, a partir de entonces, se dice que un pokemón duerme con su canto a las personas y enojado por este motivo, todos despiertan con el rostro pintado.
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MensajeTema: Re: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Lun 27 Ago 2007, 7:56 pm

Capítulo 5
Una extensión de hierba cubre como una mancha el lado Este del Monte Moon y el pequeño Pichu caminaba precisamente a una orilla de esta extensión de hierba, cuando muy sorprendido salto a un lado dándose cuenta de que era observado.
Un joven entrenador dio un salto hacia él lanzando una pokébola y Pichu logró esquivarla por un corto margen. Al estrellarse en el suelo un “crack” sonó con gran estrépito y la pokébola se rompió en muchos pedazos, causando tristeza en el joven que no traía más de estas pokébolas.
El joven de nombre Estian, se dejó caer de rodillas en la hierba decepcionado, y lo que era una gran alegría para Pichu se convertiría en la gran experiencia de ver un enfrentamiento entre dos entrenadores pokémon.
Zeta, otro entrenador que pasaba por la zona, se acercó a Estian diciendo en voz alta –veo que tienes pokémon, entonces te reto a un duelo-, a lo que Estian no tuvo otra opción, más que aceptar.
La ruta 4 no era más el campo donde Estian cazaba pokémon; ahora era el campo de batalla; y como Zeta era el retador una pokébola salió de su mano dejando salir de dentro un pokémon bicho, -¡BEEDRIL, YO TE ELIJO!- pronunció desafiante Zeta y Estian tomando una pokédex que el mismo profesor Oak le dio hacía unos días, revisó las habilidades de su oponente, mientras en su mano una pokébola aumentaba de tamaño, y tirándola con fuerza la pokébola dejo un pequeño Pidgey delante de su entrenador.
El primero en atacar fue Estian que con voz firme, pero no sin ponerse nervioso por no tener mucha experiencia gritó, -Pidgey, ataque arena- y de sus alas un viento estrello arena que del suelo se levantaba, disminuyendo su visibilidad.
-¡Jajaja; eso no afectará mucho a mi Beedrill; ¡¡¡ATAQUE FURIA!!!- y rápidamente atacó a su oponente que debido a su anterior ataque pudo esquivarlo.
El joven Estian desesperado, pero confiando en su pokémon dio una orden más, -¡¡EMBESTIDA!!, dando por suerte en el blanco, que en ves de dolerse del ataque subió en furia y su ataque crecía en poder.
Un nuevo ataque furia con más potencia hizo caer al suelo a Pidgey; pero tanto amaba a su entrenador, que batió sus alas y voló una vez más pero cansado.
-Eres muy valiente- dijo Estian tomando más confianza en su pokémon, -¡¡¡TORNADO!!!- con gran emoción dio como orden y un poderoso viento proveniente de sus alas hizo caer a Beedrill, haciéndolo perder el sentido.
Estian y su Pidgey se abrazaron y un brillo cubrió a Pidgey, haciendo retroceder a Estian, y la pequeña figura de Pidgey cambió, dando paso a un hermoso Pidgeotto; ¡Pidgey, había evolucionado!
Zeta corrió con su Pokémon, al Centro Pokémon de Ciudad Celeste, ya que estaba muy lastimado y cansado, y Estian había olvidado al pequeño Pichu que antes había querido atrapar, pero no había nada que hiciera más feliz a Estian que haber ganado y ser poseedor de un Pidgeotto; a lo que nuestro héroe, Pichu, aprovechó para irse del lugar y aprender que hay lazos que unen al entrenador con su pokémon que son tan grandes como para lograr lo imposible.
Pichu dejó a Estian y su Pidgeotto, había visto su primera batalla entre entrenadores y suspiró tranquilo llegando a la entrada de Monte Moon; pero, que nuevas aventuras le esperan, aún no lo sabe, pero lo que sabe, es que la amistad es una de las experiencias más grandes que aún le faltaban aprender.


Capítulo 6
Monte Moon es un intrincado laberinto y un gran peligro para pokémon eléctricos como Pichu. El impactrueno de nuestro héroe es incapaz de causar daño a los pokémon tipo roca que en este lugar hay en abundancia; menos con la poca capacidad que tiene Pichu de controlar sus ataques y siendo éste el único ataque eléctrico que conocía, su otro ataque es el “encanto” que hay veces que es tan poco potente que no le causa efecto a ningún pokémon de mayor nivel.
Al entrar en la caverna oscura, Pichu notó que no podía ver muy bien por la oscuridad que reina en ese lugar y que una gran roca tapaba su paso. Empujó con la mayor fuerza que pudo y la roca no se movió, lo volvió a intentar, y de repente la roca se movió con rapidez. Unos grandes y furiosos ojos se abrieron, lo que antes parecía una roca, en realidad era un pokémon, que por cierto, se molestó mucho porque lo había despertado y soltó un gran golpe con su brazo derecho directo a donde se encontraba nuestro pequeño amigo, pero por suerte y unos centímetros lo pudo esquivar.
Por el susto, un impactrueno, fue lanzado por Pichu, que aunque no lo tenía pensado, lo soltó no con poca fuerza, pero solo logró darle algo de cosquillas a Geodude, que levantó una roca y se preparó a lanzarla al pokémon que lo despertó y éste intentó que no lo atacara más con su “encanto”, pero realmente no pudo hacerle nada a Geodude, ya que realmente estaba muy enojado.
Estaban en eso, cuando un pokémon se atravesó entre los contrincantes, tirando a Geodude la piedra que tenía en sus manos con un golpe.
Un Clefairy era el pokémon que defendió a Pichu, unas suaves notas salieron de su boca, causando somnolencia en Geodude hasta dejarlo nuevamente dormido; por lo que los dos pokémon que quedaron despiertos lo pasaron rodeándolo y mientras caminaban platicaron.

-Que hace un pequeño pokémon como tú en este lugar- dijo Clefairy a Pichu, que ya se había acostumbrado a la poca luz.
-Sólo sigo el sueño de conocer el mundo por completo-
-Pero este lugar como habrás visto es muy peligroso y si no lo conoces bien te puedes perder- y pensándolo bien continuó –Te puedo acompañar al otro lado para que salgas de aquí sin perderte, pero de ahí te tendrás que cuidar tu solo-

Como antes le había comentado Clefairy, las múltiples cámaras de la caverna, eran un laberinto muy difícil de sortear si no tenías un guía que las conociera, pero valía la pena el esfuerzo por ver las construcciones de techos y pisos conformados por inmensas estalactitas y altas estalagmitas; mientras el camino era conformado por un pequeño pasillo hecho por los pokémon tipo roca que vivían en éste inmenso, pero oscuro lugar. De los techos miles de pokémon colgaban, se trataban de Zubat que vivían colgados y no molestaban a menos que los despertaras de su sueño.
Del pasillo donde caminaban, pasaron a un gran salón de piedra, donde en las paredes se alcanzaban a ver restos fósiles de diversos pokémon de tiempos pasados y fue allí donde vieron a un entrenador pokémon que era asaltado por tres peculiares personajes; un chico y una chica que llevaban fuera de su pokébola a un pequeño “Miau”. Estos chicos vestían de blanco y como escudo en su pecho una “R” carmesí adornaba su chaqueta.

*Esta historia continuará…



Capítulo 7
-Para proteger al mundo de la devastación- dijo la chica
-Y unir a los pueblos dentro de nuestra nación- contestó la chica; y los dos gritaron al unísono
-¡¡JESSIE!!, ¡¡JAMEMEMEMES!!; ¡¡¡EL EQUIPO ROCKET VIAJANDO A LA VELOCIDAD DE LA LUZ!!!-

Pero Gaazetto, un entrenador local, lanzó una pokébola de la que un Mankey salió. Y a una orilla Pichu y Clefairy observaban en silencio.

-EKANS PICOTAZO VENENOSO- ordenó con firmeza Jessie mientras lanzaba fuertemente una pokébola. Un pokémon serpiente obedeció a su entrenadora.
-KOFFING, PANTALLA DE HUMO- y un pokémon escupió un tupido humo sobre su adversario, por orden de James.

Aún con la cortina de humo el Mankey de “Gazz”, como le decían sus amigos, escapó y se hizo a un lado y lo único que el equipo Rocket logró fue enfurecer más a este pokémon.
Todo habría transcurrido como un enfrentamiento normal, pero pasó algo que no había previsto el entrenador Gaaz; el pokémon del equipo Rocket que no estaba en una pokébola ¡¡HABLÓ!!; si, en verdad era un pokémon que habla. Pero esto no distrajo a Gazz que se concentró en sus atacantes, mientras el “Miau” (se llama Meowth, pero para hacerlo más fácil lo dejo así) dijo, -Tu dinero será nuestro- seguro de si mismo –y si ganamos tus pokémon también-.
El oír esto hizo recordar que tenía otra pokébola en la cintura a Gazz que rápidamente la lanzó al equipo Rocket; -Primeape, ayuda a Mankey- y luego ordenó a ambos pokémon -¡¡ATAQUE FURIA!!- por lo que tanto el equipo Rocket, como sus Pokémon salieron volando por los aires.

Pichu y Clefairy seguían observando la escena y vieron como Gaazetto abrazó a sus pokémon y dijo –una victoria más; espero vencer a Brock y obtener la medalla de su gimnasio, vamos amigos por Brock- y los dos pokémon volvieron a su pokébola.
Nuestro amigos partieron rumbo a la salida; pero unos minutos después vieron algo que les preocupó, aunque lastimados, el equipo Rocket los descubrió y con codicia Jessie le dijo a sus dos compañeros –Dos pokémon salvajes; ¡¡¡SERÁN DEL EQUIPO ROCKET!!!

*Esta historia continuará…


Capítulo 8
El equipo Rocket decepcionado por la anterior derrota, decidió capturar a los dos pokémon que tenían enfrente; Koffing y Ekans estaban demasiado cansados para pelear, por lo que Miau fue el elegido esta vez.

-No escaparán de mí- decía con mirada maliciosa miau enfrentando a nuestros héroes. Un ataque de “Día de pago”, fue lo que hizo miau en contra de Clefairy, que era un golpe que a la vez robaba todo lo que el pokémon traía, pero como no traían nada ninguno de los pokémon solo logró golpear y debilitar un poco a Clefairy.
-Vaya, no les podré quitar nada, pero el jefe del equipo Rocket dará una buena paga por unos pokémon tan raros como ustedes- y un zarpazo mandó volando contra una pared a Clefairy despertando a varios Zubat que atacaron a Clefairy enojados por haberlos despertado.
-Parece que tendremos ayuda- Acertó Jessie a decir mientras los Zubat atacaban a Clefairy quitándole su energía y eran tantos que no podía defenderse.
- Por fin una victoria para el equipo Rocket- Dijo James frotándose ambas manos –y el jefecito nos hará jefes de esta zona y tendremos mucha comida; jijiji-

Parecía que el equipo Rocket tendría la victoria, y voltearon a ver al Pichu que estaba asustado mirando la escena, pero algo pasó que cambió el panorama de la escena. De pronto Pichu brillo en un destello de enojo y un potente Impactrueno salió de las mejillas de Pichu en contra de los Zubat dejándolos incapacitados y liberando a Clefairy y aún después, también tocó a los miembros del equipo Rocket que solo pudo dar en el blanco en gritar, mientras volaba por los cielos. –¡¡¡EL EQUIPO ROCKET FUE VENCIDO OTRA VEEEEZ!!!-.

No sería la primera vez que nuestro amigo haría perder al equipo Rocket; ni que los volvería a ver, pero nuestros amigos resultaron victoriosos y Pichu aprendió a controlar su Impactrueno un poco más; nuestros dos amigos, por fin salieron de Monte Moon y se despidieron dándose un cordial abrazo.
Nuestro amigo siguió caminando, mientras un atardecer cubría la ruta 3 que llegaba a Ciudad Plateada; donde muchas aventuras le esperaban y nuevos desafíos darían mayor experiencia a nuestro amigo… pero eso es otra historia.

*Esta historia continuará…
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MensajeTema: Re: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Lun 27 Ago 2007, 7:57 pm

Capítulo 9
Ciudad Plateada; una zona de muchas casas y muchos habitantes, pero en esta ciudad realmente son pocos los entrenadores que existen. Entre esos pocos un joven que se conoce por ser un estudioso del comportamiento de los pokémon es el líder de el gimnasio. Éste chico se llama Brock, y lo único que realmente lo ha detenido de ir a conocer el mundo y nuevas especies de pokémon, es que tiene la responsabilidad de cuidar a sus hermanos, pero aún así los cuida con mucho cariño (y por cierto dicen que cocina muy bien).
Pichu sorteó a todos los entrenadores que se encontraban por las colinas de la ruta 3 y llegó al medio día a ciudad plateada, que por ser tan grande para él, que no había visto nunca una ciudad como esta, le pareció aún más enorme.
Un olor a Sushi recién hecho y a pasta con pescado, atrajo a nuestro hambriento amigo hasta una ventana y solo pudo ver a Brock sirviéndole a sus hermanos una comida que se veía realmente suculenta, y aunque los pokémon no acostumbran a comer de éste tipo de comida, solo traía Pichu en su estómago unas cuantas manzanas que había comido con Bellsprout y Oddish.
Dio la vuelta a la entrada y un letrero que decía Gimnasio de Ciudad Plateada adornaba la entrada, pero nuestro amigo no sabía leer y se logró meter mientras un joven hacia los trabajos de limpieza.
El joven a veces servía de asistente de Brock y era un fanático del tiempo, ya que todo lo media con su reloj. Pero era un poco distraído y nuestro amigo se logró colar atrás de él.
Brock sacó de sus pokébolas dos pokémon tipo roca; uno lo conocía, era un Geodude, pero el otro era una serpiente de roca gigante que Pichu no conocía, pero que le pareció realmente enorme y se imaginó muy difícil de combatir, por lo que para conseguir un poco de comida entró muy despacio.
Un pequeño niño, que había hace poco terminado de comer, tomó a Pichu en sus brazos y este no tuvo más opción que dejarse agarrar, puesto que lo habías tomado por sorpresa. El pequeño niño, lo abrazó fuerte y lo llevó a escondidas a una habitación contigua, al parecer era su habitación y rápidamente lo escondió bajo la cama diciendo en voz baja –No te preocupes, aquí estarás bien y te traeré algo de comer. Momentos más tarde el olor que antes había percibido, se volvió a oler en esa habitación y el niño metió bajo la cama un plato con algo de comida.
Después de comer decidió escapar Pichu y poco a poco se fue saliendo, pero antes de salir tuvo que pasar por el gimnasio y una persona conocida entró desafiando al líder del gimnasio, Estian gritó al entrar –BROCK YO TE RETO, LA MEDALLA ROCA SERÁ MÍA-
Brock limpió sus manos con un trapo de cocina y se quitó un mandil que traía puesto, tomando dos pokébolas de una cómoda que se encontraba en una repisa que situada a lado de una cortina separaba la casa de el gimnasio y se preparó a luchar diciendo –está bien acepto tu reto-
Pidgeotto fue el primer pokémon de Estian y el Geodude de Brock solo lo miró con determinación.
-Pidgeotto, ¡¡¡ATAQUE ALA!!!- fue la orden que dio Estian y pensó que el nuevo ataque que le había enseñado a su pokémon sería la clave para vencer a Geodude, pero un ataque tumba roca, lo sorprendió mientras el ataque ala solo logró debilitar un poco a Geodude.
-Vamos Pidgeotto usa tu ¡¡¡ATAQUE TORNADO!!!- pero el ataque de Geodude, había reducido la velocidad de Pidgeotto que no pudo terminar su ataque, cuando otro ataque tumba roca lo golpeo con fuerza.
Pidgeotto cayó con fuerza, pero no estaba dispuesto a perder ante su oponente todavía y se alcanzó a recuperar para seguir peleando.
-¡¡¡ATAQUE RÁPIDO!!!- y por fin, Éste ataque rápido, logró golpear de lleno a Geodude que cayó al suelo y una voz a un lado de los contrincantes atinó a decir –Geodude no puede continuar, Estian el retador es vencedor.
Estian estaba muy feliz de su victoria, pero aún la batalla no habías terminado y Brock, lanzó otra pokébola -¡¡¡ONIX; YO TE ELIJO!!!- el enorme pokémon que antes había visto Pichu apareció y Brock solo dijo antes de pelear tres palabras –Esto apenas comienza-

*Esta historia continuará…


Capítulo 10
Un sol de color rojizo adornaba el cielo en el atardecer de Ciudad Plateada. Todo transcurría tranquilo en cada rincón de la ciudad; menos en el gimnasio, porque dentro se libraba una batalla entre dos poderosos rivales.
Estian fue el primero en dar una orden –PIDGEOTTO ATAQUE RÁPIDO-
-VAMOS ONIX, ESQUIVALO Y LANZALE UNA ROCA- Brock dio la orden y sin preámbulo se hizo tal y como se le había ordenado, lamentablemente Pidgeotto no dio en su blanco por estar debilitado en el otro combate y lo mismo no sucedió con su rival, una gran roca golpeó a Pidgeotto y cayó al suelo inconsciente, pero no era el único pokémon de Estian que lanzó inmediatamente otra pokébola y salió de esta un pequeño, pero no menos entusiasta Nidoran♂ apareció en el gimnasio.
-NIDORAN, PLACAJE- era el único ataque que conocía este pokémon por haber sido atrapado recientemente, pero solo consiguió rebotar en el duro cuerpo de su contrincante, que a orden de su entrenador atrapó con su cuerpo al pequeño Nidoran que se sofocaba en cada intento por escapar.
Por más que intentaba el pequeño pokémon no pudo soltarse hasta el momento en que cayó al suelo inconsciente; el retador había perdido por no tener más pokémon y el entusiasmo se convirtió en tristeza.
Estian estaba tomando en sus brazos a su pokémon para llevarlo al centro pokémon de ésa ciudad, cundo en su hombro sintió un cálido toque de la mano de Brock, -No te preocupes, sigue intentándolo, yo tengo el sueño de salir al mundo y conocerlo mejor y nunca pierdo la esperanza de lograrlo, si sigues intentándolo algún día serás uno de los mejores entrenadores y te esperaré para que me vuelvas a retar- y Brock siguió diciendo –cuando tengas más experiencia la medalla roca será tuya y me lograrás vencer, ahora lleva a descansar a tus pokémon-.
Estian sufrió una derrota, pero fue una derrota que solo le dio más experiencia, y las palabras del líder del gimnasio, lo hicieron sentirse con más ánimo y nació en él el deseo de ser EL MEJOR ENTRENADOR DE POKEMÓN.
Mientras tanto desde una esquina, Pichu observaba la escena y pensó que los entrenadores, realmente no eran malas personas como él lo había pensado, aunque, la verdad, aún no quería estar atrapado en una pokébola. Con esta meditación en la cabeza, aprovechó que Brock estaba distraído y salió no sin dar un último vistazo en dirección del líder de gimnasio, que de su figura de duro entrenador que había observado antes, solo dejó paso a el joven que amablemente cuida de sus hermanos menores

*Esta historia continuará…

Capítulo 11
Esa noche Pichu durmió en la salida Sur de Ciudad Plateada, nuestro amigo despertó y vio que había dormido en una de las paredes de la cueva Digglet, pero que la maleza estaba muy cerrada y no dejaba ver ni pasar a donde se encontraba la entrada, por lo que decidió caminar por lo largo de la Ruta 2 que lo llevaría al bosque que nace al norte de Ciudad Verde.
Después de escapar de un zigzag de casas que formaban ese camino y pasar desapercibido de la vista de varios entrenadores locales que lo podían atrapar, el bosque verde era la única opción que le quedaba a nuestro amigo y tuvo que entrar a él por una pequeña sala que era la entrada que dividía Ciudad Plateada del bosque verde.
El bosque verde se veía para nuestro amigo, más grande, oscuro y aterrador que lo que le podría parecer a cualquiera de nuestros lectores y después de caminas al sur entre la hierva alta, lo primero que encontró nuestro amigo fue un Caterpie que devoraba contento una hoja verde y aún con el brillo de algunas gotas de rocío matinal.
Los enormes ojos de éste pokémon no intimidaron a Pichu que se acercó y le preguntó distrayéndolo de un bocado de la jugosa hoja, -Hola, disculpa el bosque es demasiado grande y no se por donde ir, ¿me podrías indicar el camino? Y si sabes como conseguir algo de comer, te lo agradecería bastante.
-He visto por aquí pokémon muy parecidos a ti, solo que son un poco más grandes- contestó Caterpie sin soltar su alimento –sobre la comida, atrás de ese arbusto crece una baya que es deliciosa para los de tu especie-.
Nuestro amigo corrió y tomó un poco de esas bayas regresando con el Caterpie, que ya poco tenía de su hoja.
Caterpie continuó diciendo –sobre la salida, si caminas un poco más en esa dirección- y señaló con una de sus múltiples patas al sur –entonces llegarás a la frontera del bosque verde- y los dos siguieron comiendo por un rato más, hasta que algo le sucedió a Caterpie, un brillo lo cubrió y evolucionó en un duro capullo, nuestro amigo ya había visto a otro pokémon evolucionar, por lo que no se sorprendió mucho por el cambio, y dentro de Metapod, una voz muy quieta le sugirió que se fuera antes de que terminara el día, ya que ese bosque por la noche era muy peligroso.
Pichu caminaba en la dirección que le dio Metapod, cuando de repente un pokémon de un amarillo que le resulto familiar, apareció a su paso, se trataba de un pikachu.
Los dos se quedaron mirando uno al otro y Pikachu le pregunto a Pichu extrañado, -tu de donde vienes, por aquí solo llegan otros Pikachu, pero los pokémon como tu solo se encuentran en otras regiones- y añadió –nunca había visto a pokémon de tu tipo aquí, nosotros venimos, porque solo en ésta región se da una baya que nos ayuda a producir descargas eléctricas mas controladas, pero que solo le sirven a los Pikachu evolucionados.
-Llegue por accidente; alguien me secuestró cuando era pequeño y nací al norte de Ciudad Celeste-.
-Wow, ¿Y haz caminado solo hasta aquí sin que ningún entrenador te atrapara?; realmente sorprendente, si casi no hay Pikachu como yo por aquí y los que habemos no nos gusta que nos capturen, por lo que nos escondemos bien, ¿cómo es posible que camines varios días hasta este lugar y siendo tan raro un Pichu aquí, no te hayan atrapado-.
-Sólo he tenido suerte, ya que un chico estuvo a punto de capturarme y luego lo volví a ver en el gimnasio de Ciudad Plateada-.
-Para salir de aquí te costará mucho trabajo, por lo que te llevaré hasta la salida y me contarás tu historia, mientras yo te cuento sobre nuestra raza-.
Los dos pokémon eléctricos caminaban juntos y platicaban tranquilos, era curioso ver a estos os compañeros que pertenecían a la misma raza, pero que representaban evoluciones diferentes, Pikachu le platicó a Pichu cómo vivían los de su raza y le platicó que en algunos lugares había rocas que los hacían evolucionar una vez más en un pokémon llamado Raichu. Su plática era muy interesante, por lo que llegaron a la salida del bosque sin otro tropiezo y a nuestro amigo, la historia de pikachu lo hizo desear conocer un Raichu y más que nunca conocer que nuevos misterios le deparaba el mundo.

*Esta historia continuará…


Última edición por el Lun 27 Ago 2007, 8:03 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Lun 27 Ago 2007, 8:02 pm

Capítulo 12
En Ciudad Verde una ciudad con tintes campesinos, muy pocos son lo habitantes de ésta región, que es aún más pequeña que Ciudad Plateada.
Pichu entro en la Ciudad acompañado de pikachu, pero se despidieron por ser casi noche, un abrazo y deseos de buena suerte dejó a los compañeros de viaje y unas lágrimas de amistad y agradecimiento salieron de los pequeños ojos de pichu, que ahora sabía más acerca de él y su raza, y no pudo más que sentirse orgulloso, aunque se sintió nostálgico por no haber conocido a su familia, siendo éste un sentimiento que lo acompañó toda su vida, el deseo de tener una familia (aunque nosotros sabemos que poco tiempo después la encontró con Ash).
Después de una noche de tranquilo sueño, Pichu entró por fin a Ciudad Verde, pero un viejo tapaba su paso, lo bueno para él fue que el viejo dormía y se pudo pasar despacio, pero una voz lo hizo correr a esconderse en un matorral.
La voz era de una entrenadora que venía a la ciudad a conocer el Bosque Verde y a conocer el edificio de la Liga Pokémon que se encontraba en esa región. Su nombre era Laru, pero aunque era una entrenadora con mucha experiencia solo logro pasar tres puertas por tener solo tres medallas y para conseguir pasar a la liga se necesita forzosamente las 8 medallas de la región de Kanto.
Laru un poco decepcionada se dirigió al Bosque Verde para tratar de capturar un pokémon de esta región tras haber pasado al gimnasio de Ciudad Verde, pero otra decepción fue encontrarse con la noticia de que en realidad el gimnasio tenía mucho tiempo de estar cerrado y nadie sabia a donde estaba el Líder de Gimnasio.
Al oír la voz de Laru, el viejo que dormía, despertó y detuvo a Laru preguntando si sabía atrapar Pokémon y al no recibir respuesta por estar Laru sorprendida tomó de su bolso una de dos pokébolas vacías que traía y acercándose a un matorral la lanzo a un pequeño pokémon amarillo que parecía un gusano con un cuerno en su cabeza.
Dio en el blanco, pero la pokébola brillaba y se movía y el pokémon salió escapando de la trampa para saltar en dirección del Bosque Verde, había fallado, pero dejó ir a Laru convencido de haberle enseñado a atrapar pokémon.
Laru entro al Bosque Verde recordando su casa en Isla Canela y como había salido vencedora de dos gimnasios de la zona Oeste de Kanto y también de el enfrentamiento en el gimnasio de su Isla. El viejo le recordó a su Padre que le enseñó a capturar a su primer pokémon, un bulbasaur que ahora evolucionado en venusaur la acompañaba en su viaje y cómo le gustaría ir a Jotho a capturar a su pokémon preferido, un chikorita.
Laru se perdió de la vista y Pichu entró en la Ciudad, y algo tenían en común, el hambre de conocer el mundo y ser el mejor de todos.
Un gran futuro deparaba a Laru, que sería pronto una de las más famosas entrenadoras de Kanto y todas las regiones y también pronto capturaría en Jotho a su pokémon soñado, después de salir vencedora en la liga pokémon… pero esa es otra historia

*Esta historia continuará…



Capítulo 13
Pichu siguió caminando por las calles de Ciudad Verde y se dio cuenta que en este pequeño lugar, detrás de un centro pokémon, existía una escuela para entrenadores y escondido en un arbusto, pasó la noche pensando que el mundo era realmente un lugar gigante.
Al otro día Pichu despertó y un rostro conocido pasó cerca del lugar donde estaba escondido. Carolina la chica que cantaba en Ciudad Celeste pasó corriendo y sin querer tiró un cuaderno con apuntes –Upss; se me está haciendo tarde para la escuela, todo por quedarme hasta tarde en Internet en la página de “poke y play”, escribiendo mi historia sobre mi abuelo el Prof. Oak y nuestra aventura que aún no se como llamarla, si no fuera por la llamada de mi primo Gary, hubiera terminado temprano y no habría tenido tantos problemas-.
Entro un poco retrazada a su clase y el profesor la miró y solo le dijo que se sentara y abriera sus apuntes de cuidados pokémon en la página 112.
Esa misma tarde, las clases terminaron y Caro salió contenta corriendo y Pichu la observó, ya que en vez de ir a su casa, se quedó con sus amigos que se retaron en un duelo con sus pokémon, para ver quien era el que había estudiado más y practicado con sus pokémon.
Caro aceptó de una chica un poco mayor que ella llamada Tsukie el reto, pero Tsukie tubo que pelear con un pokémon prestado, ya que ella misma no tenía todavía el suyo propio todavía.
El pokémon de Caro, fue un spearow que a pesar de no haber evolucionado, era muy fuerte. Por su parte Tsukie lanzó una pokébola y un rattata salió al encuentro de Spearow.
Tsukie con el entusiasmo que siempre la caracteriza, lanzó el primer ataque -¡¡VAMOS RATTATA, ENVISTE A SPEAROW- a lo que no pudo escapar Spearow, pero realmente no le causó gran daño –¡¡ATAQUE RÁPIDO!!- continuó sin parar Tsukie, pero esta vez el contrario logró hacerse a un lado y Caro dio su primera orden -¡¡PICOTAZO!!- éste ataque golpeó a Rattata mandándolo contra un poste de luz, pero tampoco era muy fuerte Spearow, por lo que rattata se paró y un ataque de Hipercolmillo fue el siguiente ataque que seleccionó Tsukie.
Si hubiera dado en el blanco, éste hubiera sido el ultimo ataque pero Spearow había sido alimentado con bastantes Carbos, por lo que era en verdad muy rápido y logró escapar de éste fatal ataque.
-¡¡¡ATAQUE FURIA!!!- fue la orden de Caro, que sabía que su amiga la había enseñado recientemente éste ataque a Spearow y el ataque dio en el blanco, aunque solo fue un ataque débil.
-¡Hipercolmillo otra vez!- gritó Tsukie y dio en el blanco, pero solo logró acrecentar la furia de Spearow, que continuó con su ataque furia, solo que esta vez fue para terminar el combate con un golpe más fuerte que el anterior.
-Buen combate, pero esta vez he ganado porque es más difícil ganar con un pokémon prestado- comentó Carolina y continuó diciendo –Spearow ha sido cuidado por mi desde hace tiempo y le he dado lo mejor de alimentación y lo más importante es que el pokémon y el entrenador deben tener confianza uno al otro y entre Spearow y yo hay mucho amor y confianza-
Estas palabras resonaron en el corazón de Pichu que más que nunca se sintió solitario y por primera vez le habría gustado ser como Spearow y tener un entrenador como Carolina.
-Bueno me tengo que ir, tengo una práctica de música con mi grupo y el fin de semana un concierto en Ciudad Azafrán- dijo Caro despidiéndose de sus amigas –espero que puedan ir y esta vez no se queden dormidas como en mi último concierto, aunque la verdad, no fue mi culpa, un pokémon se robó el micro y con su canto durmió a todos jajajaja- y desapareció en una esquina, mientras Pichu salió con cuidado de su escondite y se dirigió al sur reflexionando y aún con el deseo de tener un amigo con quien viajar.
La ruta 1 fue el siguiente paso de Pichu y muchas ilusiones llenaban su corazón, sin saber que el principio de una nueva amistad y de nuevas aventuras aguardaban muy cerca, a solo unos pasos, pero…

*Esta historia continuará…

*En un lugar de Ciudad Azafrán hace 20 minutos: Carolina se encuentra presentando un concierto y cantando “One More Chance” que interpretaba en los años 70’s un grupo llamado Pet Shop Boys y viendo a todas las personas reunidas en el concierto, volteó a un asiento vacío que había guardado para su abuelo el Prof. Oak y mientras cantaba recordó que tenía que ir a verlo la siguiente semana, ya que le tenía un pokémon de regalo. También recordó que ese día su abuelo no pudo asistir porque también le tenía un pokémon a su primo Gary y también le daría a un vecino de Gary otro, y esperaba que no le dejaran un pokémon que no quisieran los otros dos.

*Hace 20 minutos por la ruta 9: Zeta, tomando su caña se puso a pescar, mientras su Beedrill jugaba en las flores y pensó que aunque últimamente no les había ido bien, buscaría de nuevo a Estian y esta vez él sería el ganador.

*Hace 20 minutos en Ciudad Plateada: Estian practicaba con pidgeotto un nuevo ataque, y decidió que pronto estaría listo para volver a retar a Brock y ésta vez estaba decidido a no perder, pero vio un destello atrás de una pequeña estatua de un pikachu y de él salió un Jigglipuff, que en realidad es el Igglybuff que apareció antes en Ciudad Celeste, pero acababa de evolucionar.

*Muy cerca de donde Estian practicaba sus ataques, tambien hace 20 minutos: Gaazetto sonreía al ver despejado el cielo, después de vencer al equipo Rocket, todo parecía que iba a salir de maravilla y se preparó para retar a Brock.

*En Monte Moon hace 20 minutos: Laru daba de comer a su Venusaur una baya, pensando en la victoria que acababa de tener en contra de Brock, y parándose a la orilla de un risco afuera del Monte Moon, miró en dirección de el cielo azul y una ráfaga de viento acarició su cabello, un suspiro ahogó el susurro del viento y en su mente un sueño se materializo, pronto completaría todas sus medallas y su sueño de ir a Jotho y conseguir un Chikorita se haría realidad.

*Hace 20 minutos en Ciudad Verde: Tsukie tristemente no podía salir de su casa, se había lastimado una pierna y le quitarían el yeso en muchos días, pero veía el concierto de Carolina desde el TV acariciando una pokébola con un pokémon que había atrapado recientemente (Y la razón por la que se lastimó) y pensó que este pokémon le ayudaría a ganar su próximo combate.

*Hace 3 meses en el cielo sobre la casa de Bill, de noche: Un pokémon legendario surcaba el cielo, dejando caer de su cola un polvo brillante, por lo que los que veían de lejos el paso del pokémon, pensaron que era un cometa, el polvo de su cola cayó cerca de la casa de Bill, bañando con su brillo un pequeño huevo amarillo, y este polvo le dio al huevo la habilidad de ser más fuerte que los de su clase y también la suerte de ser un gran pokémon. De ese huevo unos momentos después salió un Pichu, que es el protagonista de esta historia, y el pokémon legendario era el ave de fuego Ho-oh (Si pasaron tres meses durante esta historia, después de todo solo mencione lo más importante del viaje. ¿Que pensaban?, solo es un Pichu caminando por el mundo, no lo podía hacer en solo unos días).
Capítulo Final
El camino de dos días por la ruta uno no había tenido contratiempos, pero eso cambió al amanecer del tercer día, cuando una pandilla de Rattatas salvajes lo atacó, por no estar acostumbrados a que este tipo de pokémon invadiera su territorio. Cinco de estos pokémon no dejaban nada que hacer a nuestro amigo, sino esperar su derrota, pero una pandilla de Squirtles que era comandado por un squirtle con gafas negras, salió en su ayuda y cuatro de ellos, incluyendo al jefe, se unió a Pichu. El jefe de las pequeñas tortugas pokémon dijo a Pichu –no nos gusta que un pequeño pokémon como tu pelee solo contra tantos, y como estábamos por ahí haciendo algunas travesuras, vimos lo que ocurría y decidimos ayudar- y después continuó –después de todo, nos ayudará un poco de pelea para calentar, pero tu también tienes que ayudar jajaja- y se lanzó contra uno de los Rattata mientras los demás hacían lo mismo con uno de los contrarios.
Un Rattata tomó por sorpresa a Pichu y utilizando su fuerte mordisco, lo atacó dejándolo débil y herido, pero un impactrueno fue la respuesta, nunca antes había podido controlar su ataque Pichu, pero este ataque fue lanzado directamente a su adversario y fue tan fuerte que lo lanzó fuertemente contra un seto de arbustos y quedó inmediatamente inconsciente.
Todos se quedaron mirándolo sorprendidos, su determinación estaban dando frutos y la experiencia no se dejo de notar.
Después de una reñida batalla nuestros amigos salieron vencedores, pero el agotado Pichu seguía lastimado y con cansancio se sentó en el suelo y un brillo cubrió su cuerpo.
Ya no era el pequeño de antes, Pichu, ya no era Pichu, el brillo de antes, fue la indicación de un cambio en él, Pichu con la influencia del poder de Ho-oh y su experiencia adquirida, se convirtió en un bello y fuerte pikachu, hecho que dio paso al principio de la mas grande aventura.
Un chico se acercó al lugar donde estaba, pero la voz de una persona un poco mayor, le previno de los peligros de aventurarse sin un pokémon, las pequeñas tortugas se despidieron para seguir sus travesuras y el líder le dijo a pikachu –espero que nos veamos otra vez, fue un placer pelear a tu lado- un fuerte apretón de manos fue la despedida y justo a tiempo, el chico un joven de cabello negro, retrocedió unos metros a lado de él, pero nuestro amigo no se dio cuenta de que alguien estaba a su lado, un señor con una bata, con ojos perspicaces se quedó viéndolo y pikachu se puso en posición de pelea, pero el Profesor Oak, que era el rival lanzó una pokébola, y aunque nuestro amigo había jurado nunca caer en una, todavía estaba demasiado débil por el enfrentamiento con los Rattata, y no pudo salir de su trampa, hasta unos momentos después, que apareció en manos de Ash Ketchum, el joven que había visto momentos antes, y fue para enfrentarse a Gary… pero esa historia la conocemos, por lo que en vez de fin, esto es solo el verdadero comienzo…
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MensajeTema: Re: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Mar 11 Sep 2007, 9:46 pm

Como dije antes, muy buen fic!! Ojalá y el mio tenga un buen final como este, pero para eso va a tardar mucho.....
Antes, una pequeña observación y espero no te moleste, pero se escribe Pikachu ^^, errores los cometemos todos y nadie es perfecto
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smyk
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MensajeTema: Re: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Mar 15 Ene 2008, 7:57 pm

Shocked
Sorprendente muy buen Fic.
Me gusto muchisimo.
Razz
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MensajeTema: Re: La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)   Miér 05 Mar 2008, 2:42 pm

muy buen FIC, me gusto aunque voy a publicar el mio, que Posiblemente sea igual de bueno, o tal ves mas, hasta el momento van 7 capitulos pero estoy pensando en mas de 40 capitulos para el FIC
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La verdadera historia de Pikachu (El verdadero comienzo)
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